Uso del aceite en Montefrío

Como es lógico en una zona de tradición olivarera, el aceite está presente en múltiples aspectos de la vida diaria e impregna buena parte de los usos, costumbres y modos de vida propios de las gentes del lugar. El aceite ha sido siempre de gran utilidad como conservante de quesos y productos de la matanza. En otros tiempos era casi el único medio que se podía emplear. Hoy, a pesar de que hay nuevas formas de conservación, el aceite se sigue utilizando habitualmente para este fin. El queso, el salchichón, la morcilla, el chorizo, las costillas o el lomo en aceite   —en pringue o de orza se dice también en algunos casos— es algo que se puede encontrar en cualquier casa del pueblo.

Tiempo atrás el aceite usado se reciclaba casi en su totalidad utilizándolo en el proceso de elaboración del jabón casero, que era prácticamente el único del que se disponía tanto para el lavado de la ropa como para la higiene corporal. Todo el mundo dominaba la técnica de fabricación, a base de agua, sosa cáustica —conocida popularmente como barrilla— y aceite usado, por lo que lo normal era el autoabastecimiento familiar. En la actualidad ya es una rareza.

También está el aceite entre los ingredientes imprescindibles de algunos preparados culinarios típicos de Montefrío, como es el caso del remojón, una ensalada hecha a base de pimientos asados, tomates cocidos, atún, huevo duro, aceitunas y a veces también con gajos de naranja, aderezada con aceite de oliva y sal.