La oleicultura, tal como figura en el diccionario, es el arte de cultivar el olivo y mejorar la producción del aceite. Dicho así parece algo simple y sencillo. Sin embargo, la propia definición encierra en pocas palabras un contenido extraordinariamente amplio y complejo. Ciertamente,  en última instancia se trata de producir la mayor cantidad posible de aceites de calidad. Para ello es preciso prestar atención y manejar adecuadamente todo el proceso, desde el cultivo hasta el envasado del aceite, cuidando con esmero cada una de las fases del mismo.

Los distintos elementos que engloban la oleicultura se presentan en este espacio del centro, donde se puede conocer las denominaciones de origen de Granada, los distintos tipos de aceite o las mediciones  y elementos de laboratorio.

Una mesa multitáctil interactiva permite al visitante profundizar en el conocimiento de distintos aspectos tratados en el centro de una manera lúdica y dinámica.